lunes, 7 de septiembre de 2015

Agosto en Iktus

Nuestra aventura en Iktus comienza en un día a mediados de mayo, cuando me llama Gabi invitándonos a Pimon, mi hija, mi mujer y a mi a pasar una semana de pesca en el lago en el mes de agosto. Elegimos la última semana de este mes ya que eran las fiestas del pueblo y por pillar la luna llena pescando.

Como teníamos tres meses para preparar la sesión, pues decidimos tomárnoslo en serio e intentar que mas que unas vacaciones de ocio fueran unos días de intentar disfrutar sacando peces.

Empecé a ver videos de pesca del lago, fotos de su página y preguntar a gente buscando algún que otro consejo. Unos decían que banana, otros que maíz y viendo que cada uno pescaba con una cosa diferente decidimos pescar con los cebos que nosotros usamos siempre y de la forma que siempre pescamos y no hacer caso de nadie. De todas formas, por si acaso también llevamos maíz y boilies de banana.

Empezamos a preparar  50 kilos de micropellets de 7 mm., 10 kilos de pellets de halibut de 25 mm. y 5 de pellets de krill, 5 kilos de cañamones, 5 de mix de  semillas de la marca Haiths (que trae muchas semillas revueltas), todas las semillas hidratadas y cocidas. También unos 10 kilos de bolas de las que tenía, que no usaba, hechas pedazos y trituradas con el crusha, 10 kilos de guisantes y otros 15 kilos de maíz y habas, 10 kilos de chufas y 20 kilos de boilies enteros de varios sabores. Pimon por su parte preparo unos cuantos kilos de boilies de los suyos, a los que como novedad había añadido productos de la marca Haiths y feedstimulants.

Un mes antes de ir, me entero que agosto es uno de los meses más difíciles de pescar en Iktus, pero para nosotros que vamos en familia es mejor el calor que el frio intenso que puede hacer en mejores meses. Poco después nos dan el puesto numero 11. Nada más enterarme del puesto me pongo a buscar en las dos paginas de Facebook de Iktus y por el Youtube fotos y videos de este puesto y desilusión, ¡no hay ninguna foto ni video de este puesto! ¿Es que nadie pesca en el 11?

Bien, ya teníamos claro que no seria fácil pescar pero todavía estábamos optimistas. El día 21 de agosto cargamos el coche y salimos a las cuatro de la tarde de Jaén  para Francia y llegamos a las ocho y media de la mañana. Un viaje largo pero cargado de ilusiones y disfrutando de la nueva experiencia. Tuvimos que esperar a las nueve a que abrieran y nos dijeron que nuestro puesto todavía estaba ocupado y que hasta las dos de la tarde no nos lo darían, así que aprovechamos para comprar la comida en el Carrefour de al lado. Cuando volvimos a las doce rellenamos los papeles y entramos al puesto, ya que se había quedado libre antes de tiempo.

Yo había mirado el mapa del lago y tenía claro que las carpas usaban este puesto de paso de un lado del lago al otro. Los puestos 6, 7, 8 y 9, que teníamos a la izquierda tienen mucha profundidad y los puestos 12, 13 y demás son más someros. Mi experiencia en estos puestos con el calor que hacía me decía que teníamos que buscar el paso de las carpas arriba, así que en media hora ya habíamos sondeado y metido las boyas. Teníamos a unos ciento cincuenta metros, en mitad del lago, menos de 4 metros de profundidad y pusimos las boyas todas en línea. Yo quería pescar con micro cebaderos a lo ancho del puesto y que la carpa que pasara fuera de un cebadero a otro atravesando el puesto y así tener más posibilidades de pillarla. Cuando metimos la sonda los peces estaban más cerca y pusimos una caña más próxima, pero tras tres días sin picada probando varios cebos tuvimos que sacarla junto a las otras.

Montando el campamento y las cañas se nos paso el día y para el anochecer ya estaba todo preparado, cuando empieza una tormenta que no paraba de tronar y llover. La caña que pusimos cerca tenía maíz y de izquierda a derecha una pellets de halibut, dos a pellets de krill, una a banana, otra a Probiotic rojo de Starbaits y dos a boilies de Pimon.

A las 22:00 horas llegó la primera picada, que fue a una caña de pimon y se nos enredó en los árboles que pegaban al puesto 12. Intentamos sacarla con la barca pero no se pudo. A las 4 de la madrugada nos pican a mi mujer y a mi un doblete, una a pellets de krill y otra a Probiotic. Llovía intensamente durante toda la noche y teníamos una buena tormenta encima, así que caña que salía no se volvía a tirar por riesgo a un rayo. El doblete fue de 19 y 16,5 kilos. ¡No esta mal para empezar!  Pimon, por peligro de la tormenta, decide sacar su segunda caña y yo dejo las que tenía en el agua. A las 8 de la mañana pica otra al maíz que teníamos cerca y da un peso de once kilos. Como no paraba de llover esperamos a las doce del medio día para tirar las cañas.

El domingo, el día pasó sin ninguna picada, así que para antes de anochecer cebo nuevo y cañas al agua. Cambié sólo la caña que no había tenido picada, que fue la de banana, a una bola de Probiotic que si había dado picada. A las 22:00 horas picada a los pellets de krill y carpa de 12.5 kilos. Empezamos la noche bien, a las 24:00 horas otra picada y ésta era mucho más grande que las demás… pero mala suerte, tiraba muy fuerte y partió la línea. A la 1:00 de la mañana otra picada pero cuando fuimos a clavar ya no estaba. A las 3:30 otra picada y también la perdemos porque se engancha en los árboles que había entre la zona de pesca y la orilla. A las 5:00 de la mañana otra picada y después de una gran lucha sale una común de 20.5 kilos y a las 7:30 otra captura de 17.5 kilos. ¡Esto iba bien! No nos podíamos quejar pero claro, cada vez que picaba una caña se quedaba fuera y perdíamos posibilidades de pesca. Fuimos a la tienda a hablar un poco y nos dijeron que no era normal tener tantas picadas en estas fechas. Esto nos subió un poco más el ánimo ya que nos dimos cuenta de que lo estábamos haciendo bien. También nos comentaron que pocos eran los puestos que habían sacado peces y el que había sacado era 1 nada más.

El lunes preparamos otra vez las cañas al medio día y al agua, pero como los días anteriores ninguna picada de día y antes de anochecer cebo nuevo y puestas en su sitio. Como los boilies de Pimon daban buenas capturas y duraban toda la noche y los pellets sólo duraban cuatro horas, decidimos poner todas las cañas a bolas de Pimon. A las 22:00 horas tenemos la primera picada de la noche y dio un peso de 10,5 Kg. A las 2:30 otra picada, pero venía todo el tiempo arrastrando por el fondo hasta que se enganchó y la perdimos. A las 3:30 otra picada e igual que la anterior. A las 5:00 otra, y a cinco metros de la orilla se nos escapa otra carpa grande al salir en estampida y estar el freno más apretado de la cuenta... A las 6:00 pica otra y ésta no se podía escapar: decido entrar con la barca a por ella y da un peso de 16,5 kilos. A las 7:30 de la mañana última picada y parte el hilo en un enganche. Esta noche, por no perder posibilidades, intento meter cañas de noche, pero no se ven las boyas y lo dejo por imposible. Pero voy a la tienda del lago, compro luces nocturnas y se las pongo a las boyas para la siguiente noche.

El martes, como sabíamos que no picaban de día, pruebo a cebar diferente y cuando metemos las cañas por la mañana meto cebo menos soluble como pellets grandes, boilies y semillas y para la noche unas pocas bolas y micropellets. Al anochecer teníamos las posturas recién tiradas y a las 1:30 llega la picada. La carpa no hacía más que ir de derecha a izquierda del puesto y enreda otras tres cañas. Nos metimos en la barca pero resultó imposible sacarla con todo el lio de sedales, así que la perdemos. Todavía estábamos sacando las cañas a las 3:00 horas cuando pica otra caña y tras una lucha impresionante sale una carpa royal, pero ésta era diferente a todas: no era corta y gorda sino que media más de un 120 centímetros de largo. Es la primera vez que veo una carpa tan larga y pesaba 15.5 kilos. Casi recién acostados, a las 6:00 de la mañana otra picada que da una lucha impresionante y nos hace meternos en la barca para ir tras ella, teniendo que tirar de motor eléctrico varias veces para que no nos metiera en otros puestos. En eso nos damos cuenta de que en la orilla mi mujer está clavando otro pez. Segundo doblete de la sesión, éste más grande aun. Al final fue una carpa de 26.5 Kg. y otra de 19.5 Kg. Nos pusimos muy contentos y nos hicimos un buen reportaje de fotos llenándonos de babas toda la ropa. Nada más soltar las capturas nos fuimos a la ducha, que está disponible durante las 24 horas. Cuando pensábamos que ya no picarían más, ya que era de día, nos sorprende otra captura a las 8:30 que dio un peso de 10.5 kilos.

El miércoles pasa sin picadas, como todos los días, y al anochecer otra vez cañas repuestas. Hoy cambia muchísimo la temperatura y hace muchísimo calor durante todo el día y toda la noche. A las 4:00 horas tenemos la primera picada y sale una carpa de 9.800 kilos. Nada más soltarla pica otra que tira muy, muy fuerte y se enreda. Montándome en la barca para salir a por ella me doy cuenta de que se había soltado ya. A las 6:00 horas otra picada, pero al traerla se engancha en uno de los dos árboles que teníamos a medio camino y la perdemos.

El jueves vuelven a subir las temperaturas y pasamos un día malo, pero como otros días al anochecer teníamos las cañas preparadas. A las 22:00 horas me voy a ducharme y cuando vuelvo me encuentro a mi mujer con Pimon en la barca volviendo con una captura diferente. Era un siluro de poco más de un metro. Durante el resto de la noche no picó nada más. Llevábamos varias veces intentando clavar con esta caña, que daba picadas muy lentas sacando muy poquito hilo y dando sólo un pip, a los tres segundos otra tiradita y así hasta que clavábamos. En otros puestos también les habían picado así, puede ser que los siluros aquí piquen de este modo o que el bajo al ser corto no les llegue a la boca.

Nada más levantarnos comentamos el cambio de temperatura y la falta de picadas. Ya nos habíamos quedado sin micropellets, sin semillas y sin los boilies a los que solían picar. Optamos por un cambio radical para la ultima noche: metimos todos los boilies dulces con los que no nos habían picado: banana, piña, crema y scopex. Cebamos muy intensivamente pero el pescado no dio la cara y pasamos la última noche también sin picadas.

El sábado, nada más amanecer, recogimos. Una duchita y a pegarnos otras 16 horas de coche hasta casita. Nos despedimos de Jeremy y de los empleados del lago, agradeciéndoles sus atenciones con nosotros y hasta la próxima.
Me gustaría añadir algunas cosas más que creo que para el pescador que tenga pensado ir a Iktus les puede ayudar. Los montajes que utilizamos tenían un largo de entre 25 y 30 centímetros y le poníamos a casi todos un maíz flotante. Los anzuelos: un numero cuatro y seda trenzada suave que deja que el montaje se mueva más natural. Cuando llegamos el plomo lo puse corredizo por si las picadas eran lentas, pero tras la primera noche los cambié ya que cuando picaban salían corriendo hasta que las clavabas, de esas picadas con las que todos soñamos. El plomo era de 90 gramos en línea y se queda semifijo con el quitavueltas. Como en el lago no se puede utilizar lead core ni líneas superiores a 0,40 pusimos treinta centímetros de tubo antienredos. El grano que usamos fue hidratado y cocido hasta que se empiezan a reventar los granos y el agua se pone espesa, esto fue una diferencia muy importante con los demás pescadores. La primera carpa que sacamos nos deposito casi un kilo de boilies enteros en la moqueta. Las carpas comen mucho pero no digieren casi nada, si le presentamos semillas muy cocidas, pellets o boilies que se deshacen con facilidad lo agradecerán muchísimo. Un fallo que tuvimos fue que se nos escaparon demasiadas capturas, hay que ir mentalizado que casi todas las capturas salen con la barca o no salen. Otro fallo que tuvimos fue los dos días últimos, que quizás si hubiéramos puesto las posturas en mas profundidad hubiera sido mejor, pero esto ya para la próxima, que espero que sea pronto.

La verdad es que hemos disfrutado de una semana inolvidable para nosotros y me gustaría darle las gracias a Jeremy y a Gabi  por esta aventura, de mi parte y de la de mi familia.

Os deseo buena pesca a todos y que disfrutéis igual que nosotros.